Partido Controlado - La única forma de disfrutar del fútbol

miércoles, 22 de febrero de 2012

Ho visto a Lavezzi

El mítico cántico de finales de los 80. El tiempo esplendoroso del equipo italiano. El genio del fútbol mundial con la 10 en su dorsal y el escudo bordado en su pecho. Ese momento único que el Sur se hacía fuerte y derrotaba a los poderosos y ricos del Norte.
Ese enamoramiento inolvidable, los latidos del corazón que se aceleraban, el encanto por aquel bambino que lograba cosas increíbles en un club modesto. De eso hablaba la canción. De haber visto a Maradona, de tener el privilegio de estar presente delante de ese Dios con pantalón cortito. Quizás esta, la expresión que mejor pinta de pies a cabeza lo que sentían los napolitanos por el astro argentino y que decidieron volcarlo a la música.
El San Paolo vibra nuevamente. Un compatriota de estas tierras es responsable mayoritario de eso, aunque que por su apellido bien podría ser hijo de vecino en cualquier esquina italiana. Nacido en Villa Gobernador Gálvez, deslumbró en Estudiantes de Caseros y explotó en San Lorenzo. La explicación justa para su llegada a Nápoli.
Un club que lo adoptó como su niño mimado  y el supo responder rápidamente con buenas actuaciones y goles por toneladas. Y el presente perfecto, tanto del equipo como del jugador, se asemejan a aquellos años felices en la historia de esta institución. Obviamente, comparaciones al margen entre ambos jugadores. Analizar lo que representó Diego y lo que significa hoy Lavezzi, sería tan tonto como usar la calculadora para sumar dos más dos. Sin embargo, emerge nuevamente el romance entre los tifosis y un jugador de los nuestros.
Mucho mérito se lleva el Pocho, en la excelente campaña de la pasada temporada. Setenta puntos y un tercer puesto que devolvió al equipo napolitano al mapa continental, en su cuadro más importante: Clasificación a la Champions League.
Si eso ya era un regalo, estar entre los mejores dieciséis de Europa, ya es un premio superador hasta para el más optimista hincha. Tras sortear el grupo más parejo del certamen y dejar al multimillonario City en el camino; en el primer paso de la fase final se topó con el siempre complicado Chelsea.
Y Lavezzi volvió a ponerse el traje de Superhéroe. Cuando las papas quemaban tomó la sartén por el mango y convirtió dos goles, que si bien no sellan el pasaporte a la siguiente ronda, lo dejan bien parado para afrontar el partido de vuelta. Para seguir poniéndose en el bolsillo a cada uno de los simpatizantes napolitanos.
Después de dos décadas y monedas, las paredes del San Paolo podrán volver a entonar su letra más feliz. Han vuelto a ver a un bambino que los deja perplejos, que los llena de regocijo y satisfacción garantizada. Ho visto a este Nápoli que empieza a hacer historia. Ho visto a Lavezzi, ser protagonista absoluto.

jueves, 16 de febrero de 2012

Trapitos al sol


Fue curioso ver como en la noche venezolana hubo trapitos al sol. Lógicamente el eje del sistema planetario no estuvo presente porque es el momento del día que le toca descansar, sin embargo de las puertas para adentro del vestuario visitante el sol apareció radiante para ventilar algunas camisetas. La del 10, fue la primera en asomarse y tapar el buzo de un técnico claramente desgastado por la conflictiva relación con el último de los héroes vivos. Ni los logros recientes le dieron la espalda suficiente como para soportar la mochila de un enganche con historia y peso.
El árbol supo tapar el bosque. El campeonato invicto y los súper clásicos de verano fueron oxígeno suficiente para que el banco no cambie de dueño, pero las astillas entre ambos seguían estando. Y llegó la época de la poda, donde las diferencias (hasta ahí conocidas pero ocultas públicamente) se hicieron notorias y tomaron repercusión mediática. El aburrido empate sin goles frente al novato Zamora, detonó la bomba de las diferencias conceptuales entre el jugador y su técnico.
En el mundo de las comunicaciones, donde las redes sociales son el nuevo sitio para debatir ideas y compartir expresiones, en el espacio del Twitter la noticia del presunto alejamiento del técnico xeneise derivo en un Treding Tepic, o para decirlo en criollo el tema del momento. Y Julio Cesar Falcioni se convirtió en una temática que estuvo entre los diez más tecleados en la web del pajarito a nivel mundial.
Los portales de Internet abrieron juego a las encuestas sobre el conflicto y el clamor popular otorgó su apoyo al técnico, seguramente un voto castigo para ese jugador que le dio a Boca gloria y problemas en la misma proporción.
Haciendo un viaje por el túnel del tiempo, el prontuario de JR es amplio en materia de disputas contra lo que se le cruce. Desde el legendario Topo Giggio para el entonces presidente Macri, pasando por su confrontación con Palermo en un vestuario dividido y llegando al enfrentamiento de estos días con Julio Cesar Falcioni.
Sumado a eso, sus reiteradas faltas de respeto a la Selección Argentina, dejando desaireado a Basile y Maradona quienes lo tenían en sus planes. Riquelme no soportó la crítica por el bajo rendimiento y decidió dar el portazo renunciando, en ambas ocasiones, a los ciclos con la albiceleste.  
El pobre Angelici todavía no logró disfrutar el nuevo cargo que está ocupando y ya tuvo que ponerse el traje de mediador y reunirse con las partes para llegar a la conciliación. Por un lado, los referentes del plantel, por el otro el entrenador al borde de la retirada. Y sobre el filo de la medianoche, tras largas charlas y replanteos nadie se bajó del tren. Falcioni y Riquelme seguirán compartiendo trabajo en Casa Amarilla, lo único que hay que esperar son las secuelas que pueden quedar.
La tranquilidad parece haber llegado, sin embargo es un momento oportuno para citar al filósofo contemporáneo Diego Latorre que hacia los finales del siglo pasado afirmaba: Boca es un cabaret. Y en este comienzo de año parece que reabrió sus puertas.  

lunes, 13 de febrero de 2012

Resiste Corazón

Hay que decirle al corazón que resista. Faltan 18 fechas y por como pinta el panorama, cada partido será conmovedor hasta que finalice la temporada.  Lo que pasa es que el canalla se está acostumbrando a las corajeadas cuando el reloj se esfuma, a los finales de película, a las hazañas futboleras que ilusionan al extremo y a la vez lo tienen en vilo hasta el último instante. Cuando el cronometro aprieta, llega el alivio y el desahogo que se muestra atragantado durante el resto de los minutos.
Los institutos cardiológicos van a colapsar con pacientes que tienen sangre azul y amarilla. Porque cuando parece que todo se apaga, se enciende la mecha que paraliza los corazones y que rompe la garganta en gritos interminables y festejos inconmensurables de momentos soñados. Hay que tener un corazón con el chequeo al día, y con la fuerza suficiente para aguantar una hora y media del Central versión 2012.
Parecía que el capítulo Desamparados había sido lo suficientemente dramático, pero el fútbol es una máquina constante de sorprender y nuevamente el Gigante de Arroyito, vivió una tarde épica.
Después de tanta pálida, de soportar años caminando por la cornisa del descenso hasta que llegó el paso en falso y la caída; y luego de pasar una temporada con más de cal que de arena, no consiguiendo el objetivo de volver rápidamente; por fin el simpatizante auriazul puede vivir su momento triunfal de verse en la cima.
La epopeya de Rosario Central hace rememorar viejas épocas de una mística que tenían esas cuatro tribunas a orillas del Paraná, en tiempos del firulete. Ese estadio que se transformaba en un fuerte de la época de indios y cow boys, donde salir ganador de ese reducto era una posibilidad prácticamente nula. Hoy vuelve a convertirse en bastión fundamental para la campaña de Pizzi el hecho de ganar la mayor cantidad de puntos en casa, y el fixture acompaña con mayoría de los cotejos en Rosario para este semestre.  
Y cuando de un plumerazo se pasó del optimismo por el empate a la desazón de otro partido que parecía escaparse, trayendo los fantasmas de otras temporadas con partidos de estas características que terminaban siempre con un final no feliz, ahí apareció en el aire esa brisa de proeza que contagió a todos.  
Con mucho orgullo y poco fútbol, el canalla insistió. Y en el conjunto visitante no resistió la Defensa y se hizo Justicia. Ni el halcón pudo frenar a un Central que viene con todos los planetas a su favor. Primero llegó el empate y en la agonía del partido, el gol que le dio un triunfo de esos que quedan en las remembranzas por largo rato.
Ya no es casualidad que, cada vez que los rivales no pueden levantar las piernas porque el partido pesa y los minutos pasan, entren en acción Monje y Biglieri. Esto es estrategia y lectura del juego: dos rapiditos que, con la frescura del ingreso, son letales para una defensa desgastada. Y es, quizás, una de las claves del buen momento y los buenos resultados.
Poco le importará al hincha los déficits defensivos que fueron muchos y a causa de una política ofensiva que así lo ameritaba. En algún momento de la locura desatada, se habrán olvidado de la infantil e incomprensible expulsión de Delgado. Atrás quedó esa jugada sobre el final que pudo ser el empate de los de Florencio Varela. Nada mas interesa, porque este Central es puntero y con mucha ambición por seguir. El sábado fue el día que Fito volvió a cantar y a pedir alegría a su corazón; y seguramente el día que el corazón le pidió una tregua a sus jugadores.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Loco y ganador


La fórmula mágica y misteriosa, pero a la vez muy práctica del fútbol. Entenderlo es muy complejo, quizás de eso también se trata por que habitualmente los genios sufren de la comprensión ajena. Pero el tipo está siempre ahí. Pragmático y estudioso consigue quedarse con los laureles de los elogios y la admiración de propios y extraños. Colegas, jugadores, periodistas, amantes del deporte pasión de multitudes, todos descubren en Marcelo Bielsa un técnico con un aura muy peculiar.
Formador de procesos que han tenido éxitos a corto y largo plazo, con una visión siempre protagonistas de sus equipos consiguió un lugar entre los entrenadores más reconocidos a nivel global, y de la misma forma tropezó varias veces por querer morir irremediablemente con las botas puestas. Jamás se traiciona a si mismo y su filosofía es inamovible.
Cauto y meticuloso a la hora de hablar, su cerebro va a una velocidad mayor a la de su lengua. Piensa cada respuesta y ejecuta con enseñanzas. Parco de rostro pero incansable caminante a lo largo de los noventa minutos. Las cuclillas son el único hábito que se permite para el descanso durante el partido.
Bilbao se rinde a sus pies. Como pasó con el pueblo chileno, que absorto de la realidad, miraba a su selección enfrentar palmo a palmo a todo y a todos, llegando inclusive a la cita mundialista después de varias ausencias consecutivas. Como también sucedió a principios de este siglo en nuestro país, con un equipo que logró convertir euforia en decepción en tan solo un puñado de partidos.
Beneplácito al trabajo constante, pero que por reiterativo no pierde eficacia sino que gana en perfección. Sacrificio extremo, obsesión recalcitrante, vértigo constante y ofensiva permanente. Los mayores atributos de su fisonomía de juego.
Marcelo Bielsa ya tiene rival para el 25 de mayo próximo, cuando tenga que definir la Copa del Rey. Se enfrentará al experimentado Barcelona. Respeto mutuo en los bancos de suplentes, porque ambos técnicos no pierden ocasión para tirarse flores unos a otros, cada vez que la situación lo amerita. Inclusive, el mismísimo Pep ya postuló y sugirió al rosarino como su sucesor para la futura temporada. Dos escuelas que tienen de parecido, lo que tienen de diferente. Ambos proponen: uno más vertical, el otro con la virtud de la paciencia y la tenencia.   
Hoy el club vasco vive la algarabía de estar nuevamente entre las noticias más destacadas. Vuelve a anotar su nombre en el partido decisivo de un torneo al cual, antaño, ha sido un asistidor frecuente. No en vano las treinta y cinco finales que tiene en su historial. Y mucho (por no decir todo) tiene que ver este Loco y ganador.

lunes, 6 de febrero de 2012

Culto al fútbol

La Premier League de Inglaterra, afronta en la actualidad una situación por demás de curiosa. Los millones del Jeque Árabe dueño del Manchester City, se llevaron consigo todas las luces del escenario, relegando a otros clubes que en la última década se habían adueñado del protagonismo. Chelsea y Manchester, son víctimas de esta transformación.
El equipo dirigido desde haces años por Alex Ferguson, vive un proceso de jugadores importantes que se van y de otros que llegan pero de un calibre menor.  Giggs y Scholes son dos ejemplos vivientes de ello. Ambos veteranos y con muchos pergaminos sobre sus espaldas, hoy todavía son  recambio del equipo a pesar de sus, casi, cuatro décadas.
En el club londinense existe el momento de recambio generacional. Solamente Lampard y Terry (ausentes ayer) son los abanderados de aquellos buenos momentos. Mata es el nuevo cerebro de este compacto equipo sin tantas estrellas en su cielo y Torres la eterna promesa de gol que nunca se cumple.
Un típico domingo de los primeros días de febrero en Argentina. Sin todavía el comienzo de la gran actividad del fútbol nuestro, el zapping por las Ligas de otros países es la rutina más recomendada. Y en eso, un plato fuerte inglés: En Standford Bridge los blues recibián a los diablos rojos.
Dos clubes que en la actualidad, no tienen el brillo de otrora. Mucho más devaluados en nombres de excelencia que años atrás, pero con la naturaleza ganadora de esos tiempos.
Imaginar hoy un equipo que va ganando por una diferencia de tres goles y sigue atacando como si el partido no hubiese tenido emociones, es realmente complicado de ver en el planeta de la redonda.
Imaginar hoy un equipo que se ve abrumado por el resultado, pero que tozudamente insiste en ir a buscar algo que no sabe si conseguirá, es muy difícil de divisar por estos lados.
Imaginar hoy un equipo que después de tener la gloria del partido en sus manos, se lo arrebatan a medias, inclusive con injustos fallos arbítrales de por medio; y así todo reclama nuevamente lo suyo con argumentos futbolísticos valederos, es casi imposible de encontrar.
Imaginar un equipo que tuvo una remontada con gusto a hazaña, y a su vez tuvo el ímpetu necesario para no conformarse, intentar darlo vuelta y casi perderlo sobre el final, es muy poco frecuente de observar.
Imaginar que en noventa minutos se susciten todas estas alternativas, entre dos alineaciones que siempre tuvieron el objetivo en el arco rival; esto en el lenguaje de tablón se llama partidazo, y es una especie en extinción.
El Chelsea no tuvo miedo a perderlo, ni siquiera cuando la diferencia era mínima e inmerecida. El equipo siguió con la mente puesta en el fin del juego por forma y esencia: anotar goles. La palabra especulación no figura en el diccionario londinense.      
Para los resultadistas, la estrategia de Villas Boas habrá sido un pecado imperdonable. Tenerlo al United a un golpe del nocaut y dejarlo que reviva de su amor propio, fue un precio alto que tuvo que saldar llevándose solamente un punto.
El orgullo herido de los grandes hizo que Rooney fuera el corazón de la levantada. Obviamente se puede poner en la mesa del debate la validez de los dos penales que concedió el juez del partido, pero es innegable la personalidad del delantero que tomó la responsabilidad en ambas ocasiones para emparejar las cosas.
Ni la intensa ola polar que azota al viejo continente, logró enfriar un partido intenso del minuto uno al noventa y tanto. Para el deleite de las pupilas, para grabar y ver una vez y mil veces más. Una auténtica lección de cómo debe jugarse a este deporte. Un verdadero culto al fútbol.

viernes, 3 de febrero de 2012

Ojos que no ven…


... corazón de River que festeja. Bueno es verdad, lo admito. Maquillé un poco el dicho popular, lo contextualicé, lo llevé al mundo del fútbol y le puse algunos adornos decorativos. Pero es que este corazón si siente, no como el del refrán. Y por ello me vi obligado a realizar ciertos cambios.  El comienzo del Torneo Nacional B es inminente, estamos a horas de que vuelva a rodar el fútbol en la segunda categoría del fútbol nuestro. Una categoría que se ha visto revolucionada desde la llegada de un gigante, a mediados del pasado año.
Y desde ese entonces cambiaron cosas. Mágicamente se resolvieron problemas relacionados con la seguridad y los hinchas visitantes pudieron volver a disfrutar de los viajes siguiendo al club de sus amores. La televisación fue un punto de puja muy  fuerte, que por cuestiones de “importancia masiva” también pasó a manos del Estado y River siguió formando parte de la cartilla principal de Fútbol Para Todos.
Y hoy nuevamente, la institución que preside Pasarella vuelve a meterse en el mar de las polémicas por decisiones que favorecen el armado del once que figura en la cabeza de Almeyda. Pasado mañana, comenzará uno de los desafíos más importantes en la historia de la entidad de Núñez, y el entrenador tendrá a disposición la plantilla completa a pesar de algunas irregularidades que hacían pensar lo contrario.
La omisión de una sanción proveniente de tierras españolas, pero con una legitimidad tan grande como la distancia entre ambos países; y un leve castigo por parte del Tribunal de Disciplina, para un jugador que quedó expuesto por su inadecuada conducta frente a todos y a pesar del fuerte informe que elevó el juez del partido, fueron las gotas que rebalsaron el vaso de la paciencia de algunos clubes que ven como se mide con una vara distinta, cuando de River se trata.
El as de espada y uno de los refuerzos. Domínguez y Ponzio. Los nombres propios que se vieron beneficiados, levantando la polvareda y el enojo de aquellos que ven estos fallos como un hilo de luz ventajoso. Deberá Giunta entonces realizar una práctica distinta, un trabajo específico de cómo pegarle patadas al árbitro para cumplir con lo que profesó hace unos días atrás en medio de la bronca.
El país de borrar con el codo lo que se escribe con la mano, de contradicciones permanentes, de incumplimientos notorios sobre hechos concretos, de mirar para un costado para no ver lo que pasa adelante tuyo. El país de los oídos sordos y los ojos que no ven.
El fútbol es parte de este país y está impregnado en la piel del argentino. Curiosamente se determinaron esos veredictos y al hincha de River poco le importan las telenovelas veraniegas que dejaron esos saldos en un debe que nunca tendrá paga. La AFA avaló a Ponzio, el Tribunal salvaguardó a Domínguez y el fútbol argentino en su totalidad, ve nuevamente lo que algunos no quisieron ver.     

miércoles, 1 de febrero de 2012

AFA Circo Show


¡Damas y caballeros! Bienvenidos al maravilloso… al fantástico… al inigualable AFA Circo Show. El lugar donde verás y escucharás las cosas más extravagantes y disparatadas del mundo. Donde se presentarán proyectos de torneos nunca antes vistos, y se intentará hacer desaparecer al tan temido promedio. ¡Pasen y disfruten del espectáculo!
Enésimo capítulo. Uno más de tantos que se han provocado en los últimos tiempos. El show debe continuar. Todo pasa. Algunos afirman que la memoria es selectiva y será por eso que uno siempre intenta dejar en el tintero las cosas que no le gustan. Una memoria que a menudo colabora guardando registros de vueltas olímpicas y logros deportivos por sobre los reiterados bochornos que acontecen en los escritorios del edificio en calle Viamonte.
Pero cada vez que un hecho noticioso aflora con algún pedido de escasa explicación racional sobre temáticas que deben ser removidas pero equivocando el camino, uno mira por unos instantes hacía atrás y se deja llevar por el emocionante viaje de los recuerdos.
¿Quién podrá olvidar el torneo de 38 equipos? Y sus consiguientes mutaciones en busca de una aprobación que nunca llegó. Nadie discute la necesidad de un cambio estructural y rotundo, sobre todo en el ítem descenso y promedios; un cambio que debe ser tan viable como obligatorio, en busca de unificar un criterio lógico: si hiciste las cosas mal un año te vas y punto final.
Pero dicha transformación no es valedera si es antojadiza o caprichosa, por parte de algunos clubes que tienen la soga a la altura del cuello y ven en el descenso de River la posibilidad existente y real de bajar a la segunda categoría. El miedo los apabulla y los deja en ridículo frente a sus pares.
Y finalmente en el cónclave no hubo presencia en cuerpo de Grondona, pero si de alma con sus discípulos cercanos que pusieron veto inmediato al plan desarme de los descensos para esta temporada. Aunque no se descartó estudiarlo para un futuro.  
La paridad y firmeza que exhiben los recién llegados (como ser Rafaela, Belgrano y Unión) es un tema que preocupa a los demás involucrados en la conversación. Su forma de dividir tan desigual los sitúa en el lote de arriba y los tira sin paracaídas a varios. Y sus dirigentes, en lugar de buscar los refuerzos adecuados para sobrellevar el mal trago, piensan en encontrar la salida de emergencia más próxima y fácil de salvación.
Los proyectos sin fundamentos sensatos y equilibrados, logran captar un fuerte impacto mediático y son el puntapié inicial para abrir el debate popular y la charla de café; sin embargo, de las puertas para adentro de la AFA, no logran prosperar por carecer de un cimiento que logre convencer a la mayoría. El interés beneficia a pocos, quizás por ello tenga ribetes de injusticia deportiva y la negativa sea una voz unánime.
AFA Circo Show. Hasta aquí llegamos hoy…¡Los esperamos la próxima!